Previo a que una carretera tenga carpeta asfáltica, señalamientos o puentes, existe un terreno que debe ser estudiado.
Una zona montañosa, un valle, zonas urbanas o terrenos aparentemente planos presentan condiciones distintas que influyen directamente en el diseño de una vía. Por eso, al transformar un paisaje en infraestructura se requiere conocer primero sus características y convertir esa información en decisiones de ingeniería.
En México, la SICT contempla dentro de los proyectos estudios topográficos, geotécnicos, hidrológicos, geológicos y de tránsito, además del proyecto geométrico, de drenaje, pavimentos y estructuras, según las características de cada obra.
1. Conocer el terreno
La topografía permite representar las características físicas del lugar: pendientes, elevaciones, accidentes del terreno y elementos existentes.
Esta información ayuda a determinar cuánto material será necesario excavar, transportar o compactar, además de definir posibles ubicaciones para puentes, obras de drenaje, túneles y otros elementos de la infraestructura.
2. Estudios del suelo
Los estudios geotécnicos permiten conocer las condiciones del subsuelo y obtener información para definir soluciones de terracerías, pavimentos y otras estructuras.
A esto se suman estudios geológicos e hidrológicos cuando las condiciones del proyecto lo requieren. La finalidad es identificar factores que puedan influir en el comportamiento y la construcción de la infraestructura.
3. El paisaje se convierte en un trazo
La selección de una ruta considera variables como topografía, geotecnia, hidrología, drenaje, uso de suelo, condiciones ambientales y disponibilidad del derecho de vía.
Aquí el terreno deja de ser únicamente un espacio físico y comienza a convertirse en una solución de ingeniería.
Se define por dónde pasará la carretera, sus curvas, pendientes, dimensiones, accesos y elementos necesarios para que pueda funcionar de acuerdo con las condiciones previstas de operación.
4. De los estudios al proyecto ejecutivo
La información técnica se integra en un proyecto que permite definir cómo será construida la infraestructura.
Topografía, geotecnia, tránsito, drenaje, pavimentos, señalamiento y estructuras se relacionan para establecer las características de la obra, sus cantidades, costos y programa de ejecución.
#VISEDatos
un proyecto ejecutivo carretero puede integrar estudios y proyectos para terracerías, pavimentos, drenaje, señalización, estructuras y otros elementos, dependiendo del tipo y condiciones de la obra.
Transformar un paisaje en infraestructura significa entender sus condiciones, anticipar sus desafíos y convertir esa información en una solución segura, funcional y técnicamente viable.
En VISE, la experiencia en infraestructura se combina con conocimiento técnico y capacidad de ejecución para transformar las características de un territorio en proyectos que responden a las necesidades de movilidad y desarrollo de México.
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